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Edgardo
Torralvo, es un colombiano, nacido en el municipio de Momíl, Departamento de
Córdoba, siempre le interesó averiguar el porque de las cosas, nunca aceptó
la teoría de que la nada podía producir algo. Nunca se conformó con un no de
respuesta a sus preguntas, siempre ha sido católico, aunque visitó muchas
religiones, jamás se interesó en cambiarla, ya que la católica le permitía
hacer cualquier clase de investigación, sin ofender a Dios.
Desde que tenía uso de
razón, al dormir salía del cuerpo a volar por las calles de Momil, no
recuerda haberse encontrado con amiguitos durante estos vuelos que se
manifestaban durante toda la noche, en la mayoría de las veces. Las
excepciones a la regla eran cuando estaba lloviendo.
Desde su temprana edad
tenía el deseo de salir de allí, no sabía la razón pero algo lo impulsaba
para que lo hiciera.
A muy temprana edad, lo que
hizo, fue a estudiar a Lorica, ciudad pequeña, a orillas del Rio Sinú,
después se fue a Cartagena, a continuar con sus estudios y siguió a
Barranquilla, donde terminó, Contabilidad. De Barranquilla, sigue a New
York, donde residió, hasta 1983. De allí hasta ahora vive en New Jersey y
trabaja en New York.
En 1976 se divorció, porque
se murió el amor (no se sabe por qué).
Como el fenómeno del niño
(suceden muchas cosas pero no se sabe por qué). Desde luego ya yo se por
qué (terminó un ciclo que sin saber comenzó cuando nos conocimos, ella y
yo).
Edgardo Torralvo, vivió los
ciclos de la vida, justamente como tenía que ser, cuando hacia el mal lo
pagaba y cuando hacía el bien recibía recompensas. Es lo mismo que les
pasa a Uds. También ni más ni menos.
Pero eso del divorcio fue
para Torralvo, algo que merecía más investigación y desde luego manos a la
obra. Un amigo abogado, le recomendó a que fuera a ver a alguien que le
podía ayudar a armar el rompecabezas y fue allí donde se activó el
circuito que hizo el milagro. Este maestro era un numerólogo, muy devoto
por cierto, el me pidió mi fecha de nacimiento y mis nombres, llenó dos o
tres hojas de números y la interpretación de ellos fue mi vida completa.
De allí comencé a estudiar
con él, hasta cuando murió en un accidente de caballos. Lo que aprendí de
él y otro poco de cosas que después llegaron a mi vida, no por arte de
magia, sino por que tenían que llegar, es lo que poco a poco deseo darles
a Uds.
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